martes, julio 28
Si eres un niño poeta
lunes, julio 27
Lenguas de gato
si se chupan con demora
Disfruto tanto los borrachitos
domingo, julio 26
Teatro de títeres
A Rafa
Papá nos regaló
un teatro de cartón
con máscaras
sepia que lloran o ríen.
Representamos
las obras en la calle,
donde los
escasos autos no tienen más remedio
que rodear a los
niños que se muerden el labio.
Los pequeños se
sientan en el cemento
sin saber a
ciencia cierta lo que les espera:
fauces que gotean
rojas caperuzas, príncipes
envalentonados
por un brebaje fraudulento,
ratas de buenos
modales
persiguen sin misericordia
al flautista de
Hamelin.
Regresan con sus
madres alucinados
y, ya en casa,
los muñecos me cuentan
historias
en secreto.
jueves, julio 23
Nunca tuve el Halcón Milenario
mis preferidas eran las plumas Bic, de las que además
podía separarse una cápsula exploradora del universo.
Del foco —ese planeta luminoso— caían los personajes,
que antes eran humanos o cualquier otra cosa,
pero luego se transformaban en seres de plástico.
Miraban su antiguo hogar no sin nostalgia, y pronto
se aliaban con soldaditos, robots, tiranosaurios,
animales de la selva, Hot-Weels, los 4 Fantásticos,
los Vengadores, Chewbacca o la Liga de la Justicia
que avanzaban contra Darth Vader al escritorio de metal
resguardado por muros de dados gigantes, el Doctor Doom,
Hulk, su guardia personal, piezas rotas de otros juguetes
—la nave de Anakin Skywalker era un verde casco
de ingeniero constructor regalado por mi primo.
No recuerdo quién ganaba o si eso fuera importante,
solo que unos y otros iban a la guerra
como quien anhela recuperar lo perdido.
lunes, julio 6
A quien corresponda
viernes, julio 3
María Félix
La
llamaban Feliz.
No era su nombre de pila,
pero su natural significado, más suave
al
oído, se fue arraigando
como la gente sencilla
que mira el sol
sentada en su equipal.
jueves, julio 2
Digamos que viajo en el tiempo y logro cambiar el presente
La bienaventuranza me acompaña
como una medalla de plata a un niño.
Los amigos nunca se han ido, mi chica
me sonríe con los ojos, me toma
de la mano y siento fluir su sangre.
No importa si he viajado, si poseo una casa,
un perro o la pecera donde el Beta
se arremolina cuando entro a la habitación.
Me importa un bledo si tengo un doctorado,
un auto de última generación o me volví millonario.
Nada me hace falta, despierto
una mañana no sé si fría o infernal,
en todo caso una mañana con mañana.
lunes, junio 29
No estoy de acuerdo
jueves, junio 25
Malos cálculos
lunes, junio 15
Gusano barrenador
sin motivo aparente puede ser la evidencia
más plausible de un ataque de gusano barrenador.
Se conoce por devorar ganado, pero una especie
en particular guarda preferencia por la madera tierna.
Los aguacates son vulnerables
en el otoño y el invierno
si la tierra donde se asientan
no ha sido debidamente abonada.
Las desgracias, por regla general, ya no botánica,
sino humana, hallan su razón de ser
en los más débiles. Álamos, sauces, olmos y cítricos
son otras especies atacadas por este insecto
que suele transmitir su herencia
al depositar huevecillos en los agujeros
que escarba en la madera. De hecho, esta práctica
le ha ganado merecidamente el adjetivo.
En casa perdimos algunos mandarinos,
naranjos y uno de los dos aguacates
que nos daban sombra en el huerto.
El remedio recomendado es bañar
—una vez curadas las raíces—
con jabón potásico y extracto de aceite de neem,
así como con un fungicida llamado cola de caballo.
jueves, mayo 21
Dios
estar tan fuera de la realidad
si da inútiles esperanzas
que pisaremos con insidia.
Nos conoce milímetro a milímetro
y aun así se relame los labios
cuando distraídos
le damos la razón.
Gusta de acariciar profecías
como a gatos indiferentes,
echárnoslas en cara,
atrapar a los santos en su aureola
y desfilar su bonhomía
frente a las narices de quienes nos equivocamos
incluso al elegir un par de calcetines.
miércoles, mayo 13
Escalera
Arrastras los pies como palabras que ascienden. Arrastras los pies o nos sorprende el ruido de un silencio que no deja de pasar. Asciendes la escalera con la parsimonia del instante, soñando que el líquido mercurial del espejo te sueña. Un paso tras otro luego de cruzar el dintel, un paso detrás de otro, te asedia el recuerdo. El espejo te mira, asciendes a paso lento la escalera y miras al que se deja mirar, sucesivamente, tan solo un instante. La mujer está de espaldas. La mujer te adivina, te miró al entrar y ahora su espalda contrasta con tu mirada. La espalda de la mujer se cierra al contacto pero te habla. La mujer escucha tus pasos arrastrarse en el descansillo de la escalera. La mujer adivina que te miras en el espejo que te mira mirarte. La mujer está consciente de que el misterio se encierra en una palabra, en la bifurcación del SÍ y el NO. La mujer te da la bienvenida al cruzar el dintel de la puerta y dirigirte a la escalera. La mujer te llamó, por eso estás aquí, por eso cargas un maletín con tus instrumentos. La mujer viste de enfermera, tal vez, y se asegura de que la instrumentación esté completa en tu maletín, te lo advierte, te aconseja. La mujer te da la espalda, está absorta en el recuerdo, en deletrear los instantes que se convertirán en recuerdo. Subes pesadamente la escalera, jadeas arrastrando los pies en el rellano, la mente en blanco. La mujer echa tres monedas al aire.
lunes, abril 13
La tía de todos
domingo, abril 12
Cuatro insistentes paredes pueden volver loco a cualquiera
esta tarde lisiada, donde una idea es derrotada
cada que el segundero tiene un tic.
Con ganas de visitar la playa viscosa,
Vitrubio, de tus pensamientos,
al menos tendría sentido no desbalagar asombros,
llaves ni bocas resecas sin antes hacer gárgaras
con tus, oh, ahora comprendo: bárbaras imágenes
de insectos planetarios. No sé, no sé, no
sé nada de nada, ni siquiera sobre la nada.
Si estuviera en la playa podría nadar en la nada
sin preocuparme por los filos virulentos
que acechan tras la ventana, la puerta,
en el librero, la pantalla de plasma.
Si no hay salida, si estoy condenado
aunque ignore de qué me acusan, si la libertad
es un clown encerrado en la habitación
de los deseos a cuentagotas,
me gustaría ser extrañado por las hormigas
enfiladas al punto de fuga de la página.
Soy como el niño que insistió en llevar
su juguete a la escuela
y al voltear distraído en el recreo
ya no lo encontró.
viernes, abril 10
En el principio era el caos
domingo, abril 5
Apuntes
Diario 05 04 20
*
martes, marzo 31
Rituales
Letras y objeto
M 31 03 20
*
lunes, marzo 30
Estética del proceso
*
Eduardo Milán usa en sus artículos-ensayos metáforas a doc con el romanticismo: el desierto, la herida. Pero son desiertos y heridas sin sujeto lírico. Supongo que eso debería bastar para comprender su modernidad.
*
M 30 03 20