viernes, mayo 31

No soy

No tengo música en qué caerme muerto,
no tengo ni siquiera muertos que no lamente,
no tengo lamentos que duren porque son aburridos:
a veces quisiera ahogarme en un vaso de agua,
morir asfixiado con palabras que brotaran de mi boca
como peces que huyen. A veces no quisiera,
hoy por ejemplo, más que flotar hasta salir
por la ventana y desaparecer como un globo de helio
entre nubes y aves extrañadas. A veces, hoy,
tan solo quisiera dormir, dejar de escuchar el ruido
de mi cerebro, los alacranes que me rondan.
No soy yo el que se levanta cada día de su rutina
y mira los reflejos en la televisión apagada.


Publicado en Luvina núm. 98. https://luvina.com.mx/foros/index.php?option=com_content&task=view&id=3887&Itemid=87

lunes, mayo 6

Despegue

Atrás dejo un paisaje de cemento
rodeado de montañas, restos
de antiguos terremotos,
a una velocidad deslumbrante,
como si uno pudiera
de verdad
abandonar así su ciudad,
mirándola por arriba,
alejándose de sus azoteas,
del aire y las voces que retumban
en la cabeza como parvadas
que se alistan a migrar.

miércoles, mayo 1

No he salvado al mundo

He pasado por entre calles vacías
como si caminara sobre algodones,
fuera de mí, dentro de pensamientos
que no llevan a ninguna parte,
ni siquiera a mis propias manos,
a mis dientes, a mis piernas.
Es tal esta debilidad que me encierro
en un cubo con la puerta entreabierta
para que no pase demasiado sol,
ni demasiado aire o cielo.
La cortina deja mirar una línea azul
detrás de los barrotes de la ventana,
como si quisiera abrir una grieta.