martes, agosto 30

Un héroe es un rompecabezas incompleto

Mi Batman de lego perdió un trozo de capa.

Ignoro si se le cayó a la señora del aseo

o si la perdió algunx de mis sobrinxs.

Al menos todavía mira con ojos fosforescentes.

No imagino qué sentirá Batman.

Una capa rota indica que se ha librado

de un peligro inminente. Ha sobrevivido.

Alguien quiso corregir el error y colocó mal sus piezas,

se las puso en la cabeza.

Qué bien que encontré el instructivo,

qué bien que regresé las piezas a su lugar,

aunque la capa haya quedado incompleta.

Como todo héroe, tendrá que aceptar

las pérdidas.


sábado, agosto 27

Cáncer

En una cabaña a metros de la playa

un cangrejo se acerca con su tic tic tic,

se acerca y roe la madera de mi cama.

Me inquieta, no logro conciliar el sueño,

me parece fácil arrojarlo con el pie

hacia la puerta y… dos o tres patitas

se le desprenden. Yo no quería esto.

Me sucede a veces cuando deseo algo,

lo persigo, lo acaricio con mis pinzas.


Me recuesto en la cama

Me recuesto en la cama pensando

en los poemas que leí esta noche.

Actos cotidianos, apenas gestos,

ademanes

provistos de emociones francas.

Un poema no tiene por qué

sobresalir.

Puede ser una leve onda en el agua

del fregadero, del excusado.

Puede acompañarte si te da miedo

avanzar por el pasillo a oscuras.


viernes, agosto 26

Sospecho que un gigante me observa

Alguien copia mis movimientos 
desde su alto rincón en una azotea. 
Me observa como a una hormiga 
extraviada de su hormiguero. Me mira 
mientras como en mi habitación pan con leche 
y veo una película de ciencia ficción. 
Tiene en su azotea un microscopio para detectar 
hasta el más mínimo temblor de mis antenas. 
Persigue mis pasos con curiosidad cuando rodeo 
la telaraña junto a la que vivo, cuidándome 
de no pegar mi aguijón por accidente. 
Copia en su cuaderno cada giro 
de mis ojos transparentes, lo adivino 
del mismo modo en que uno sabe 
qué hay detrás de las nubes negras. 
Cuando me levanto solo y voy hacia la cornisa 
por si diviso un olor, una migaja que me indique 
cómo volver a casa. Cuando me tardo en el baño 
leyendo alguna tipografía gigantesca. Cuando 
el insomnio me hace dar vueltas en mi piedra 
y no hallo en qué hoja perder mi rostro. 
 

martes, agosto 23

Anámnesis

Siento náuseas del aire que entra y sale por mi boca,

la lámpara lentamente apagada como un kraken que baja

a las profundidades con su instinto asesino satisfecho.

Náuseas de andar de un lado a otro el pasillo, de salivar,

de alimentar a este organismo defectuoso entre paredes

que esconden figuras de salvajes animales, máscaras,

sonrisas a medias, intenciones peligrosas.