sábado, agosto 27

Me recuesto en la cama

Me recuesto en la cama pensando

en los poemas que leí esta noche.

Actos cotidianos, apenas gestos,

ademanes

provistos de emociones francas.

Un poema no tiene por qué

sobresalir.

Puede ser una leve onda en el agua

del fregadero, del excusado.

Puede acompañarte si te da miedo

avanzar por el pasillo a oscuras.


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