miércoles, mayo 11

La gente pasa

Un hombre abraza a su bebé
sin apartar los ojos del celular.
Una chica morena pedalea
lentamente sobre la banqueta,
como si en su destino nadie la esperara.
Un joven de cachucha gris me mira
como ajustando cuentas: si yo colecciono
a quienes pasan, algo o alguien me presta
atención, una atención de paso, apresurada.
Las mujeres rosas que pasean a sus perritos
parecen demostrar la actualidad
del cuento de Chéjov. Gente solicita
una moneda, canta, abre un estuche
con joyas hechas a mano. Yo sólo
soy un mirón, un observante inmóvil
y periférico, apostado en un asiento
con vista a donde pasa la vida, se aleja.