domingo, enero 27

Job

Cuánta fe tenía que aunque un rayo asesino y divino
fulminó a su familia, le fue otorgada otra.
Es como si Dios se formulara desde arriba
su propia versión del mundo.
No siente como nosotros, mira todo desde lejos
—el diablo es apenas una pequeña hormiga roja
con la que a veces habla.
Somos su creación más querida y apreciada,
su abominación y la prueba irrefutable
de que no solo existe,
también ha ido aprendiendo a hacer
una que otra broma.

Tiempo

Cómo sobreponerse
a tanto desperdicio.

sábado, enero 26

domingo, enero 13

Invasión

La lámpara del cuarto es una inmensa nave espacial
con múltiples tentáculos, a punto de arribar
o de soltar, además de polvo, extraterrestres
—armados hasta los dientes o lo que sea que tengan
en aquello que bien podría ser una boca—
y un espectáculo de luces y letales acrobacias.
Dejaré los pensamientos pasar, hacer un hoyo
en el cerebro y esconderse allí, los cobardes,
a esperar un mejor momento para disponerse
a salvar la tarde de esta invasión de figuras magenta.

sábado, enero 12

Todavía recuerdo la estatua

de Francisco Zarco a la salida de la escuela,
casi siempre con una lata de refresco colgada
de la pluma que sostenía con extraña solemnidad,
como si jugara con un balero, como si de pronto
despertara de un sueño del siglo XIX
y comenzara a mirar la tarde.

miércoles, enero 9

Disertación

El durazno está allí, en la banqueta,
y me pregunto si eso será importante,
teniendo en cuenta las resoluciones
que a cada microsegundo toma la naturaleza.
Y en la naturaleza del durazno está
no ser consciente ni de su suavidad ni de su
resquebrajadura ni de su tintura rosácea ni de su brillo
contra el sol que todo lo vence y transfigura.
Pero en la razón de ser del durazno no es lo mismo
—seguramente— estar atravesado por la llanta
de una bicicleta que en mi mano, siendo observado.
Aunque vaya a tirarlo en la primera oportunidad
porque está pasado y no me gustan las frutas así.
De manera que la banqueta vuelve a ser relevante
—hipotéticamente para el durazno—
y no importa si alguna vez le di existencia o
me la dio a mí en tanto lo pensaba.