Es cierto
que yo los abandoné primero:
pero no
pensé que se irían alejando
como el
equipo de futbol de la cuadra
al ser goleados.
He
perdido quizá más de lo que he ganado,
pero es
terrible ver que el partido
agoniza allá al
frente,
entre la portería de ladrillos del
adversario
mientras me consumo en la defensa de nadie,
entre
autos que deben detenerse
para no
interferir el juego nulo.
domingo, febrero 26
Los dioses me han abandonado
jueves, febrero 16
De lo sublime
A la salida de un concierto de silencio
encontré varios filósofos.
Argüían su odio por los poetas,
aunque no a la poesía:
se les representaba
con una vestimenta sublime y brillante
─tal vez la imaginaban maquillada
como a un maniquí en la vidriera.
También había algunos poetas, maestros
de generaciones
que habían asistido como oyentes:
comenzaron a discutir
sobre el fin de todas las cosas.
Hablaban de la poesía verdadera
con genuina admiración, como quien
ha salvado su mundo
de un terremoto bestial.
Yo me escabullí por un claro que avizoré
entre unos y otros.
encontré varios filósofos.
Argüían su odio por los poetas,
aunque no a la poesía:
se les representaba
con una vestimenta sublime y brillante
─tal vez la imaginaban maquillada
como a un maniquí en la vidriera.
También había algunos poetas, maestros
de generaciones
que habían asistido como oyentes:
comenzaron a discutir
sobre el fin de todas las cosas.
Hablaban de la poesía verdadera
con genuina admiración, como quien
ha salvado su mundo
de un terremoto bestial.
Yo me escabullí por un claro que avizoré
entre unos y otros.
miércoles, febrero 8
Este no es un poema de amor
Buscaba un poema para ti
en la red
y no lo encontré.
Los mejores poemas son quizá de amor
aunque rozan la tristeza, hablan de aquello
que lamentablemente ya pasó
o no tardará en desaparecer.
Yo no quiero escribirte un poema triste.
No ahora ni después, cuando sin remedio
regreses a tu casa y a tus cosas,
esas que desconoces
como a ti misma.
Yo quiero que celebremos
con miradas extraterrestres
la vida que no se nos concedió,
la vida que arrebatamos, la que es más vida
al volver a lo nuestro,
a lo que amamos
pero no nos ama lo suficiente.
en la red
y no lo encontré.
Los mejores poemas son quizá de amor
aunque rozan la tristeza, hablan de aquello
que lamentablemente ya pasó
o no tardará en desaparecer.
Yo no quiero escribirte un poema triste.
No ahora ni después, cuando sin remedio
regreses a tu casa y a tus cosas,
esas que desconoces
como a ti misma.
Yo quiero que celebremos
con miradas extraterrestres
la vida que no se nos concedió,
la vida que arrebatamos, la que es más vida
al volver a lo nuestro,
a lo que amamos
pero no nos ama lo suficiente.
domingo, febrero 5
Salvado
Estuve aquí de pie
esperando una visión
que no era para mí.
Ya se habían repartido
y sólo me quedaba
arrebatar la tuya.