en esos momentos en que parece no suceder nada,
que le va tan bien como puede irle a cualquiera.
Voy por calles en blanco, quizá entre nubes:
adiós destellos infrahumanos,
guiños a quien conoce los detalles, metanfetaminas
y músculos ejercitados al romper hocicos
de dioses moribundos.
Adiós súper poderes: mi papel vulnerable,
tinta rendida a las definiciones del agua,
el final de cuanto hizo mella
al héroe ilustrado.