Los rostros recortados contra la noche blanca. La servilleta
mal doblada, los sobres de azúcar y edulcorantes, las voces de las mujeres que
saltan por la ventana y se enredan como hilos de papalotes donde la luz agoniza,
donde las menciones sirven para corregir a los muertos, como dijo
Eloy, porque en el fondo la cerveza es una lupa sobre las grietas en la
madera de la mesa y su resane. Lo no dicho se instala como grumos en la lengua.
(Cualquiera)
Nota al pie: verso de Oswaldo Bautista)
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