11:43 pm
El silbido del tren se cuela por la habitación como la crecida de un río: un traqueteo feroz le asfixia hasta abrirle las costillas como si fueran pétalos de hierro. El barullo cesa, las costillas recuperan su forma: son alas replegadas en el torso de un ángel de vidrio…
(Cualquiera)
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