viernes, junio 24
Serie
domingo, junio 12
Superman
viernes, junio 10
Ya lo dijo Fabio
jueves, junio 9
Estoy harto de mi poesía
miércoles, junio 1
Economía circular
miércoles, mayo 11
La gente pasa
sábado, marzo 19
Diégesis
Observo un pájaro o un auto:
la raya que la cámara de video
escribe con luz en la pantalla.
El arbolito de naranjas agrias
mueve sus ramas cuando, al fondo
aparece el rojo y ruidoso camión
de la Coca-Cola. ¿Por qué miro
desde mi habitación en lugar
de irme a sentar en la cochera?
La cítara y el tambor, los cascabeles
en los tobillos del que danza
se oyen hasta mi cuarto de azotea.
Todavía no aparecen en la pantalla
pero se van acercando, espero
que irrumpan la sombra
con Parkinson del naranjo
la cancelería geométrica, los autos
anclados al pavimento.
Imagino: tocarán el timbre
para pedir dinero y yo
permaneceré en mi sitio, azorado
de lo visto en el celular.1
1 No aparecieron.
miércoles, marzo 16
Ectoplasma
Como el fantasma
que piensa atravesar
su primera pared,
trato de reconstruir
los cielos rojos
que tuve en mis manos,
vendándolos
en el hospital
de la memoria.
jueves, febrero 24
Qué estúpido pensar en la permanencia
Estas palabras
y otras tantas se borrarán
como sinogramas pintados con agua
en un piso pulcro.
viernes, febrero 11
Un poema héroe
Este poema salvará
a las ballenas
de la extinción.
Promoverá
las ventajas de habitar
entre sus tripas
como lo hiciera Gepeto
en busca de su títere,
como Jonás
para advertir
lo que todo mundo
ya sabía.
Adivina una guerra
de popotes infelices
en la nariz
de los cormoranes.
Este poema nos librará
del apocalipsis nuclear,
del calentamiento global.
Es un poema-protocolo
de sobrevivencia:
salvará
a los koalas,
a los osos polares,
a la selva del Amazonas,
a la barranca de Huentitán.
Es un poema héroe,
un poema mártir,
un poema verdugo
—deposite aquí sus likes
y uno que otro emoji.
martes, febrero 8
Otra invasión extraterrestre
Criado en el espacio, el diablo ha hecho nido
en las entrañas del planeta. Se las sabe de todas todas
para vengarse por ser exiliado de su paraíso egocéntrico.
Castiga a dios proporcionándonos placeres
como la carne, el dulce fervor de los pasteles.
Pero dios piensa que hay cosas mejores
que hacer el amor con una muchacha
ansiosa, fumar un porro en la playa.
martes, enero 18
Descompostura
Arreglé la manija de la puerta
con vista al patio: se desarmó
en el primer intento.
Debí imaginarlo, pues dejé caer al piso
el tornillo que la fijaría de una vez
por todas, y no lo volví a encontrar
ni barriendo con un imán.
Tan contingente es el acto de componer
una puerta, que así permanecerá
hasta que halle el remedio.
Abierta por accidente,
como las puertas simbólicas
que he cruzado en la vida: alguien
cometió la torpeza de perder
una pieza clave y entonces
yo entré o salí.
sábado, enero 8
Teclado
Adivina casi exactamente
lo que intento decir,
su algoritmo identifica
el mismo orden
de palabras usado quizá
por miles antes de mí.
Ha habido quién exprese
reservas ante el hecho
de decir lo que otros dirán.
¿Tiene caso mencionar algo,
cualquier cosa, solo si no
lo han dicho o querido decir?
¿Es esto un plagio? ¿Pensar
lo que otros ya pensaron?
¿Únicamente escribirlo?
viernes, diciembre 31
domingo, diciembre 26
Avenida Miguel Ángel
con el cubrebocas en el bolsillo.
Una pareja voltea hacia atrás
para vigilarme. No culpo
al anciano ni a la joven,
nunca se sabe quién puede
hacer daño, aunque la mayoría
de las veces sea quien
nos protege, eso viene
a mi mente y lo almaceno
para masticarlo más tarde,
con calma y sin sospechas.
Nada sorprendente.
Un departamento en venta,
solitarios emergen
de los claroscuros en la calle:
uno esgrime su botella vacía
de Coca-Cola, otro viene
con una bolsa de pan. Yo
carezco de pretexto, camino
aunque mi salud no me permita
ir tan lejos, y me detenga
a esperar alguna señal:
es incierto regresar
al punto de partida.
lunes, diciembre 20
Cristo no me habla
Se queda inmóvil en un punto incierto,
la mirada perdida, masculla su miseria,
hace como que no me oye, me ningunea.
Es una estatua en la cima de un monte,
un dije de plata en el cuello del asesino,
un rostro barbudo en una pared orinada,
un sándwich en la basura, un lavabo sucio.
No me habla, y lo que murmura me traspasa
como al viento invisible, sin daño alguno.
Sigue apoltronado, sin mí como un pastor
que ha dado su oveja por perdida.
Cristo me ha negado más de tres veces
porque mi fe es un perro enjaulado
que ladra y no muerde, un álamo podrido,
una profecía falsa, una enfermedad
degenerativa. Cristo no me oye:
está embelesado con los buenos,
con las moscas muertas que todavía
no lo saben. No me atiende, aunque
toco a su puerta como un niño
disfrazado, con mi bolsa de dulces
en la mano tendida. Si no me abre,
tiraré la puerta a patadas, lanzaré
huevos hediondos a su ventana.
Cristo no quiere oírme, pero no me odia:
es solo que está crucificado.
domingo, diciembre 12
El Cristo de la Columna
Para Amaranta
Hay en una ciudad entre las montañas
un Cristo con las costillas rotas:
pertenecieron a alguien que bebió
y partió el pan como cualquiera.
La madera del Cristo es preciosa
en el mismo grado que su dolor:
su torso enjuto, la boca torcida
por los pecados que hemos coleccionado
quienes no atendemos aquello de la culpa.
Un Cristo astillado besa el suelo
con sus huesos: los moretes de su rostro,
desencajan el viento claro de un templo
bajo la custodia de San Martín de Porres
y San Francisco de Asís, que amaban
y eran amados por animales.
Un atribulado Cristo mal comprendido.
Un sucio Cristo azorado de su divinidad.
miércoles, diciembre 8
Persistencia
Ando por el mundo
como una mosca
que regresa
al mismo lugar
donde una mano
desenfadada
la espanta.
sábado, diciembre 4
Un whisky a la salud de los que vienen y se van
Hoy has conocido a varios poetas extranjeros,
has tomado la copa, se han regalado libros.
Cualquiera diría que el tiempo fue aprovechado,
pero te sientes verdaderamente vacío.
Es como si en lugar de pulmones hubiera
una habitación sin pintar y con ecos,
algunas arañas muertas.
No sé si la poesía sea sagrada, como ha dicho
un amigo. No sé si haya que resguardarla
de charlas improvisadas. Aunque seguro
está donde la gente se divierte.
martes, noviembre 30
No quieres llegar al final
Los muertos se levantarán del
cemento,
se sacudirán el polvo y
enjugarán la sangre
de utilería: nadie tiene por qué
morir
en serio, ni mucho menos en
serie.
¿Los créditos aparecen
y no han abatido al villano?
Huye, anda por la
sombrita,
donde no pega el sol ni nada pega
con nada ni contra nada.