domingo, mayo 31

De improviso

Estás camuflado con las cenizas, los ojos
hinchados como globos aerostáticos,
la gangrena ha desaparecido
porque los órganos podridos sucumbieron
y de todas maneras tu corazón es un tren
descarrilado, el ansia te perturba pero más los indicios
de memoria en el cuerpo, aquello que permanecerá
y será olvidado como células muertas que caen
para alimentar a las bacterias.

miércoles, mayo 20

Las ilusiones son otro aspecto misterioso de la realidad

Hastiado de ambulancias, tuercas que alguien perdió
frente al psiquiátrico, álbumes
de autos que nadie alcanza a pagar y por eso pega
en un catálogo personal de odiseas perdidas,
vas de un lado a otro sin levantarte del escritorio, escuchas
a Motörhead en ese zumbido que te ladra en los oídos
y taladra la sangre y la hace crujir como una casa en llamas,
con la esperanza de atisbar la calma a la que te rindes
frente al brillo opaco de la pantalla.


jueves, mayo 7

Circunstancial

Un zumbido ronda mis oídos
con la persistencia de una mosca
que intenta pasar a través del vidrio.
No sé si es peor el mundo
o mi propio ruido incesante.


sábado, mayo 2

La marcha

Lo que para unos es tragedia,
para otros victoria.
Sin duda –como cualquier policía–
Charly persiguió globalifóbicos
con no poca violencia.
Recuerdo aquella anécdota
en que sometía a un poeta del barrio
que recitó para comprobarlo.
En otra historia, un infiltrado,
el que más alboroto armaba,
fue atrapado y golpeado con saña
a través de filas de uniformados
que le dieron una lección
antes de echarlo a la camioneta
bañado en sangre.
No diré que aplaudo
lo que acabo de contar.
Lo cierto es que bebíamos un tinto
y yo me enteraba de estas cosas.

Mi amigo policía

A los diez años de graduarse el abogado
ya era comandante de la Fuerza Única.
Sus brazos aún conservan esquirlas de granada.
Lo reconocieron con una medalla de oro
que su esposa vendió después del divorcio.
No sé por qué escribo ahora mismo sobre ti, Charly,
si sé que toda información tuya es confidencial
y nunca será pública en estos tiempos aciagos
en que la ciudad arde.

viernes, mayo 1

Quinceaños

La festejada, una mujer enorme
con un ramo de flores blancas,
se pavonea
mientras aseguran la plaza los municipales.
Yo lo observo todo, todo lo notifico en el celular.
Mi amigo policía me asignó la tarea porque en mi pueblo
alguien como yo pasaría desapercibido entre los halcones.
Además, agregó, la adrenalina hace divertida la vida.
Me vino a la mente mi inútil experiencia
dispersa entre páginas de libros.
Ya en el templo empiezo a arrepentirme:
una misa aburrida como cualquier otra.
Afuera, en el atrio, con armas de alto calibre,
fuman Marlboro light los padrinos.

lunes, abril 27

Los hechos son los hechos

Esos ojos te auscultan en la cama como si estuvieras
sobre una placa colocada bajo el microscopio,
pero no, en realidad únicamente buscan la transparencia
del vidrio, no a ti, que te aseguras de mimetizarte.