sábado, octubre 12

Los objetos irán perdiendo brillo



En el cielo de este otoño naufraga una nube con la forma del Titanic. Se oye el piar de aves que nunca serán albatros. Miro hacia el patio: los elementos del día permanecen en su deterioro. El viento toca la palma con suavidad. De noche, ya que poco a poco los objetos vayan perdiendo brillo, tendré ante mí la misma opción de siempre, y no sé si elegiré la maldición o la ignorancia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario