La luna es una piedra
en el desierto: un escorpión aguarda debajo
mientras vemos a lo lejos el cometa.
Un cometa es una culebra coralillo. La coralillo, un coral
en movimiento, le pregunto a Sísifo,
que cargó una y otra vez su prisión
por un campo minado.
Pero Sísifo mira la TV y no contesta. Ve miles de piedras
arrastradas por miles de Sísifos: átomos
con la iniciativa colgada al hombro, electricidad al vacío.
Estamos en los albores de una época de sayayines, dice por
fin. El mundo
se arrisca las mangas para alistarse a pelear
contra sus propios demonios. ¿Qué demonio salta sin un empujoncito
de un cuarto piso?
A los demonios también les da vértigo. El tiovivo les causa
mareos,
les retrasa la regla. Aunque no tienen reglas: su primera
regla. Defina demonio:
un basurero que sufre de vértigos y se pierde
como un punto en la solidaria oscuridad, un ovni, un
carrusel en la
mente. No, no hay nada alrededor, hay un vacío como el que
existe
de estrella a estrella.
Publicado en Luvina núm. 55
https://luvina.com.mx/foros/index.php?option=com_content&task=view&id=328&Itemid=44
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