jueves, julio 2

martes, junio 30

A Vitrubio lo muelen a golpes y le roban dos extraterrestres

Con ligas tirando de los hombros en eso que llaman tensión

(la calle está tensa, tensadas las ventanas y la lengua),

molido a golpes, a Vitrubio le parece curioso cómo caen sobre el horizonte

los cables de luz, que bien saben guardarla adentro, bajo el hule

mientras él respira oscuridad: no hay quien pague los platos rotos

y las miradas en las casas vecinas se encienden con el movimiento,

lentes brillantes como la luna, pero no hay sino un sol enfriado,

los bolsillos auscultados y un par de figuras de plomo que huyen

en un ruidoso ovni hacia el oriente,

dejando atrás autos con los párpados cerrados.

domingo, mayo 31

Diálogo fantasma

―Siento que estoy muerto.
―Cómo lo siento.

N 31 05 15

*

Páramo somnoliento

A rajatabla muestra los colmillos, negro él,
y va a esconderse bajo la vitrina del comedor
donde no hay sillas, ni mesa, ni cristalería:
el piso se está puliendo como se pulen los modales
y en el ínter es el gato el único objeto fijo
donde los comensales son ecos.

De improviso

Estás camuflado con las cenizas, los ojos
hinchados como globos aerostáticos,
la gangrena ha desaparecido
porque los órganos podridos sucumbieron
y de todas maneras tu corazón es un tren
descarrilado, el ansia te perturba pero más los indicios
de memoria en el cuerpo, aquello que permanecerá
y será olvidado como células muertas que caen
para alimentar a las bacterias.

miércoles, mayo 20

Las ilusiones son otro aspecto misterioso de la realidad

Hastiado de ambulancias, tuercas que alguien perdió
frente al psiquiátrico, álbumes
de autos que nadie alcanza a pagar y por eso pega
en un catálogo personal de odiseas perdidas,
vas de un lado a otro sin levantarte del escritorio, escuchas
a Motörhead en ese zumbido que te ladra en los oídos
y taladra la sangre y la hace crujir como una casa en llamas,
con la esperanza de atisbar la calma a la que te rindes
frente al brillo opaco de la pantalla.


jueves, mayo 7

Circunstancial

Un zumbido ronda mis oídos
con la persistencia de una mosca
que intenta pasar a través del vidrio.
No sé si es peor el mundo
o mi propio ruido incesante.