jueves, marzo 20

Control de daños



Es tu manera de agenciarte la luz de un día dejado de lado
en un remoto final
de lo que nunca comenzó,
y es improbable que desistas una vez más
a este escamoteo a los lóbulos de tu teología privada:
órgano panfletario, apéndice. Encógete de hombros,
poco importa a la perorata de insectos que se lavan las manos
sobre tus neuronas
y dejan sus huevos ideológicos entre uno que otro recuerdo
antes del desayuno. No lo tomes así, estaba escrito
en algún lugar que he olvidado:
y si no, ahora lo está, profecía en reversa.
Cómo has crecido, Vitrubio, en estos tiempos menguantes.

jueves, marzo 6

De vuelta

Las cuerdas de un cuerdo
que se da cuerda, anhela lo blanco, da
en el blanco de una ecuación
al fondo del cántaro
con todo y la lengua del cuándo, del
por qué, del para qué. Para qué.
El desconocido desconoce
la tarde.

jueves, febrero 27

Números rojos

En la medida de mis posibilidades,  esto que me rodea, el mármol, la ética de Propercio, los almidones tejidos en concha nácar, me supera, a mí, al asesino de su propia familia semántica: en los corredores de un sentido disperso, soy semen descarrilado. Merecía esto y más, qué inconsciencia atascarse en años no consumidos, qué trivialidad pasar como quien no quiere la cosa, vaya predisposición a la bancarrota.

viernes, febrero 21

Lo que bien o mal, acaba

Nada,
o apenas un trozo de algo a punto de estallar:
gangrena, dinamita,
fuegos artificiales.
Y eso que hoy desayuné como si descansara
en armiño, embelesado
como una tela rota. Vaya imagen,
estoy en el invierno de un decir que fue
fuego,
liquidez,
vitamina pura.
Y no maldigo
todavía
porque a lo lejos
se mira la silueta de los días
ahorcados
bajo el árbol genealógico.

miércoles, febrero 12

Era de esperarse

En la espuma de estos días,
la extendida a lo largo y ancho
de la friolera donde guardamos el pan ácimo,
allí donde la polvareda, la realidad momentánea,
donde se enderezan cabos sueltos, se restablecen
árboles genealógicos y se cortan las ramas agujereadas
por ideas que hacen su nido con la obsesión
de pájaros carpinteros.