lunes, noviembre 3

Pequeños detalles

En la calle oscura un gato negro
te observa tras la reja.
Hablas y al hablar se despliega una pregunta
que no logras eludir en otros días
de normalidad y de hacer cuentas con los gastos
y el desgaste de los años se va acumulando
hasta que la juventud es un cómic descontinuado
desechado a la primera oportunidad.
No puedes alejarte demasiado de tu voz
a menos de que consientas en perderla
en los pequeños detalles que te pasaron de largo.

miércoles, septiembre 17

Reunión familiar

Enervado bajo glándulas que toman el poder,
masticas lo que quedó de una realidad
tomada por fantasía, míseras sobras del festín
al que no fuiste invitado
y al que entraste por la puerta de servicio.
Merodeas a tu familia semántica
buscando un significado
a la recua de hechos que han ocurrido
fuera de tu radar,
en algunas lenguas muertas
o fuera de la órbita del cementerio
parental.
La hache es un hacha
entre dientes
mudos.

viernes, agosto 29

El último amigo


El día en que el último amigo
muere
nos quedamos solos.

Un visitante
del espacio exterior
intenta con denuedo
convocarnos.

Alguien dice
COME MUERTE.

Pesco en torno a respuestas
pero las preguntas
siguen sin llegar.

Tomo el pequeño frasco
de tu bolsillo
lo aspiro & muere
en la cercanía.

La autoridad es negligente
al extremo.

Tampoco hay lugar para los ángeles
Las tormentas arriban desde México
donde alguna vez vagamos.

La forma de tu pecho
se eleva y desciende
al tiempo que la respiración
es una clara respuesta.

Quiero un poco de tranquilidad:
pues aunque yo muera
el mundo pasa de largo.


Jerome Rothenberg
Versión mía

martes, agosto 26

Más que estrellas


Por tu causa
lloré hasta
la hemorragia.
Usurpabas mi mente
cuando corrí hacia ti
con huesos rotos.
Aunque estaba
tocado por la locura,
he aprendido a vivir
vulnerable.
Indiferente, lamí el viento
en mi garganta.
Un poco más y me divido en dos
por completo:
la rabia vació mi escroto
y me hundí.
Algo señalaste desde el auto
y la pantalla se iluminó
con botones
que eran más que estrellas.
Un huevo escapó.
Todo pudo haber sucedido
pero yo estaba alerta. 
Abracé a un gato
y lo salpiqué.
Cómo disfruté palpar
el viejo teclado
húmedo de sueño.
Nadie preguntó mi nombre
y callé, equilibrado
sobre una moneda
de diez centavos.
Los pude haber engañado
a todos
al retroceder
sobre mis pasos.
El tiempo se acerca
y caigo con él.
Nadie con vida escapará.

Jerome Rothenberg
Versión mía

sábado, julio 26

El verdadero Goliat

El error de Goliat fue ignorar que detrás del enclenque
David, ese cazafortunas, derribarreyes
estaba una mano más grande, invisible
pero no por ello perdía peso atómico
y en el campo no fue aquel ungido el que tiró la piedra,
sino el Señor, el Señor que es un Goliat más inmenso y terrible
que se oculta tras los débiles
aunque de corazón fuerte (y cómo no,
en aquellas circunstancias).
Si Goliat hubiera podido ver a su enemigo invisible
él mismo se habría dejado llamar David.
Mas admirable fue Goliat,
que sin saberlo enfrentó a Dios
y perdió.

viernes, julio 25

Un bosque de burbujas



No tengo idea, Salicio, frente al escenario
armado por la rubia estrambótica,
de qué arguyen estas marionetas,
cómo se hacen señas, autistas
desperdigando palabras mudas, débiles maquinarias
empantanadas: insectos, entran a una caja
que es más bien boca de lobo
con pésimo aliento.
No creas que te lo cuento por nada,
es sólo que me siento ante un bosque de burbujas,
tratan de hablarse entre sí
y apenas se tocan, se rompen.

sábado, julio 5

Una mosca en la leche


Pareciera un paraíso de alquitrán, una mosca rubia haciendo crawl en la superficie de la leche con migajas de galletas Oreo: los altibajos, las verticales y mapas de horizontes trazados en ese blanco tibio. Ella pensará mañana otra cosa, si vive para contarlo, y si le entienden el resto de los insectos que acaban deglutiendo la espesura de un blanco que los tomó de sorpresa: una mosca rubia es una mosca llena de fuego por dentro y por fuera es una mosca apagada en un sorbo descuidado.