miércoles, abril 17
Mal que bien
Estuve a punto de lavarme los dientes
con la navaja de afeitar. Imagino así
como por distracción
el rumbo que ha tomado mi país
y lo repito deletreando: m-i-p-a-í-s, con la sorpresa
del que destapa una Coca-Cola
agitada en exceso.
Publicado en Luvina núm. 72
https://luvina.com.mx/foros/index.php?option=com_content&task=view&id=1756&Itemid=62
Campo minado
Algo he de aprender de iconoclastas
que le rebasan a uno por la derecha,
ha asegurado el Dragón Rojo
calzado con botines hilados por abuelitas
en un rapto de buena fe. Cavilo, ensancho
los alveolos cual una lagartija
–apoltronado hipnotismo de la tarde,
apenas parpadeo en un primer piso
con vista a edificios en construcción.
La política se construye, he visto
en manifestaciones a la izquierda, y cualquier rumbo
me parece obsceno. Hay quien promulga
trotskismo y luego brinda con vermut en el PH
de su padre, escribe poemas carcelarios
y no mengua en saliva comunal hasta que una beca
irresistible
le hace estirar la lengua como una canasta
con monedas. Fósforo, tú comprendes.
Unos y otros, y el tercer cuerpo, la tercera brigada:
izquierda, derecha, centro izquierda y derecha,
mafia de caciques que se pavonean en mi país.
Respiro aliviado cuando hablan de democracia
porque al menos tienen otra pancarta
que ondear. El problema estriba en los cuentos falaces
de Ogros y entierros, aviones descarrilados,
helicópteros con esposas molestas
estallados en los oídos. Quién lo fuera a consentir,
lo que falla es el pasto mojado
no la pierna del jugador.
martes, abril 16
Herederos del derrumbe
No es que no sea tiempo de nada,
sino de qué
estás dispuesto a estar hecho. Como
una maquinitade videojuego, alguien, un Alguien encubierto
al estilo FBI, Diletante
contorsiona mensajes ocultos hasta hacerte golpear
a la tiránica libertad. Herederos del basalto
tallado para estatuas de vanguardia, de campesinos
vociferantes contra caciques de poca monta, embebidos
en la discordia, en el té con leche,
las facturas, el díscolo otoño en Paraguay 5448,
las ánimas de los objetos dormitando
alrededor de un núcleo
que se escapa
sin apenas advertirlo,
comenzamos a verificar qué tanto ha sido fantasía.