martes, abril 2

El amigo de mi padre

Lo habían secuestrado hacía más de cuatro meses.
Nada sabíamos de él, hasta que hallaron sus huesos
en lo profundo de una zanja –los reconocieron por el ADN.
Podría decir que entonces su esposa respiró aliviada:
los hijos regresaron a la ciudad, ya no hubo que vender la casa,
el sol volvió a esplender en el oriente
de la misma manera que inaugura cada día: modificando
el color de los objetos que pensamos nos pertenecen.


Héroe

Mi primo se batió en Irak dos veces.
En la primera –cuenta el marine cuando bebe–
corría en tierra y miraba de reojo
cómo caía a su alrededor
la lluvia lenta de sus compañeros.
La segunda, un día en particular accionó los misiles
desde un portaviones: devastó un pueblo por completo.
Hoy recibe honores al igual que otros veteranos del Apocalipsis,
héroes de la democracia y el buen juicio.

lunes, abril 1

Autocompasión



Cómo me sacan de quicio estos momentos
en los que la lástima por mí mismo
me gana razones para no salir del departamento
y quedarme a ver series que a nadie le gustan
o películas posapocalípticas.

Zazen de bolsillo



Si me concentrara lo suficiente
el zen del maestro Deshimaru
que compré en la Gonvill con descuento
lograría domar los pensamientos
más epilépticos de mi conciencia:
que todo fuera puntitos en la lejanía.