sábado, octubre 16

Una ciudad

Una ciudad se dice sobras del mercado,

panfletos, carnes blandas del presidio,

moscas

y un desayuno en el puerto. Papeles

pegados a suela de sandalias,

puertas entreabiertas.

 

Una niña ensaya

su jeroglífico en la madera.

 

Una ciudad se enciende

con pasos forasteros,

gestos ruines

de asesinos en ventanas

limpias,

piedras sueltas,

ladrones de dientes, fantasías

como párpados a punto

de zarpar.

 

Una ciudad vive un segundo

o un milenio, vive

y luego no quedan ni los pasos,

los restos son simple basura.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario