sábado, julio 17

Un lento atardecer

Ladridos de perros se pierden

en una calle húmeda.

Las campanas del templo

y las del camión de la basura.

El aleteo de un tordo gris

intenta atravesar la puerta de vidrio,

atrapado en la habitación.

Con la boca reseca,

una chicharra en los oídos,

las venas atrofiadas

por pensamientos espesos,

busco quién me salve, pero sé

que nadie acudirá.


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