Plagio observa las estrellas
acostado sobre una manta
durante un campamento cerca de Guachimontones,
intenta atrapar en las pupilas uno de esos meteoritos
que dicen lluvia. A su lado, a mil quinientos
kilómetros de distancia,
yace una asesina: así le ha dado por llamar
a esta rubia que le tatúa en el brazo
la efigie de sí misma agitando el pañuelo
a un tetrarca bárbaro solidario con el Gran Khan.
Plagio interrumpe o intenta interrumpir
el monólogo que de pronto
se oye a unos cuantos centímetros, tanto así
que su aliento le roza el cuello como una cuchilla:
pero no le toca. El cielo se ilumina desde lejos
por relámpagos que no alcanzan a rayarlo, cubierto
de nubes hepáticas,
ella dice NO: Alguien, entre las casas de campaña,
toma fotos. Plagio recuerda ese chiste
de españoles o argentinos, ya no sabe, que sonríen ante un cielo
infartado. Y no duda, esta rubia
que ha asesinado días, cuartos de día, horas gratuitas
y otras muy costosas, piensa que no se equivoca
mientras habla una lengua extranjera, la de las hormigas,
como si la comprendiera de veras.
durante un campamento cerca de Guachimontones,
intenta atrapar en las pupilas uno de esos meteoritos
que dicen lluvia. A su lado, a mil quinientos
kilómetros de distancia,
yace una asesina: así le ha dado por llamar
a esta rubia que le tatúa en el brazo
la efigie de sí misma agitando el pañuelo
a un tetrarca bárbaro solidario con el Gran Khan.
Plagio interrumpe o intenta interrumpir
el monólogo que de pronto
se oye a unos cuantos centímetros, tanto así
que su aliento le roza el cuello como una cuchilla:
pero no le toca. El cielo se ilumina desde lejos
por relámpagos que no alcanzan a rayarlo, cubierto
de nubes hepáticas,
ella dice NO: Alguien, entre las casas de campaña,
toma fotos. Plagio recuerda ese chiste
de españoles o argentinos, ya no sabe, que sonríen ante un cielo
infartado. Y no duda, esta rubia
que ha asesinado días, cuartos de día, horas gratuitas
y otras muy costosas, piensa que no se equivoca
mientras habla una lengua extranjera, la de las hormigas,
como si la comprendiera de veras.
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