Un cúmulo
de arena espera a ser limitado
para limitar la vida cotidiana de alguien desconocido.
Un autobús Flecha Amarilla señala con su logo
hacia un pueblo donde alguna vez anduve entre sus cuevas.
Escucho canciones rancheras.
A la izquierda venden navajas para gallos.
Una barda con la pinta del Partido Verde dice “renace”.
Alguien vende aire luego de acondicionarlo.
Un tope mueve el teclado y me hace escribir con errores
que quizá sean simplemente errores.
Porque una vez pasado el poblado, la carretera se vuelve un lugar
para acelerar, si no fuera por una lenta camioneta que “Se vende”.
Dice Aristóteles sobre la naturaleza de las cosas.
Estamos a punto de atravesar por en medio una montaña.
La camioneta lenta nos rebasó para desacelerar después.
Un motociclista nos rebasó por la derecha.
Si desviáramos nuestro camino podríamos llegar a El Barro.
Hay más y más agave hiriendo con sus puntas el aire.
Vacas contemplan el paisaje, vacas flacas y deslucidas.
¿Es tiempo de vacas flacas?
Porque los cables eléctricos son sostenidos por gigantes de metal
sobre las montañas.
Nopales, hierba seca, mezquites, monas de caña al paso.
Los verdes parecen infinitos.
En la cima de la montaña roja, los zopilotes.
Una cruz rosada en medio de la carretera nos avisa.
Porque un cementerio de automóviles.
La irregular carretera se tiende para conectar
un punto con otro.
Porque maquinaria pesada, un lugar llamado Pocitos.
Naves industriales, caña seca, lista para la cosecha.
En el cristal polarizado el cielo se mezcla con los brillos
del tablero.
Un crucero.
“Se venden muelles”.
“Urgencias”.
para limitar la vida cotidiana de alguien desconocido.
Un autobús Flecha Amarilla señala con su logo
hacia un pueblo donde alguna vez anduve entre sus cuevas.
Escucho canciones rancheras.
A la izquierda venden navajas para gallos.
Una barda con la pinta del Partido Verde dice “renace”.
Alguien vende aire luego de acondicionarlo.
Un tope mueve el teclado y me hace escribir con errores
que quizá sean simplemente errores.
Porque una vez pasado el poblado, la carretera se vuelve un lugar
para acelerar, si no fuera por una lenta camioneta que “Se vende”.
Dice Aristóteles sobre la naturaleza de las cosas.
Estamos a punto de atravesar por en medio una montaña.
La camioneta lenta nos rebasó para desacelerar después.
Un motociclista nos rebasó por la derecha.
Si desviáramos nuestro camino podríamos llegar a El Barro.
Hay más y más agave hiriendo con sus puntas el aire.
Vacas contemplan el paisaje, vacas flacas y deslucidas.
¿Es tiempo de vacas flacas?
Porque los cables eléctricos son sostenidos por gigantes de metal
sobre las montañas.
Nopales, hierba seca, mezquites, monas de caña al paso.
Los verdes parecen infinitos.
En la cima de la montaña roja, los zopilotes.
Una cruz rosada en medio de la carretera nos avisa.
Porque un cementerio de automóviles.
La irregular carretera se tiende para conectar
un punto con otro.
Porque maquinaria pesada, un lugar llamado Pocitos.
Naves industriales, caña seca, lista para la cosecha.
En el cristal polarizado el cielo se mezcla con los brillos
del tablero.
Un crucero.
“Se venden muelles”.
“Urgencias”.
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