lunes, noviembre 8

El alma

He inflado dos, tres globos de colores

para fortalecer mis pulmones.

El doctor me lo indicó, sin advertir

lo que mi religión dicta:

en el aire que respiro está mi alma.

Yo espiro, algo la mantiene unida

a mis alveolos, aspiro y vuelve.

Pero si soplo y la encierro en un globo,

en dos y hasta en tres, me quedaré

con poca alma para hacer frente

a la noche, al frío, y mi cuerpo

no podrá tener más religión.


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