domingo, marzo 11

Esta habitación que fue mía

Hace un momento mi mente estaba en otro
lado, un puente, y de pronto me hallo en un cuarto
que no es el mío, con imágenes que no me pertenecen.
Estoy acostado en una cama y pienso por qué no puedo
mirar mi rostro, por qué estos lentes enmarcan la escena
de mi pie apuntando a dos o tres focos de luz insuficiente,
reflejos en las ventanas abiertas y música de corridos
que desaparece con el ruido que hace el agua al caer
a los tinacos. Y aunque esta habitación haya sido mía,
no encuentro al niño que aquí deambulaba, atento
al fuego.

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