domingo, septiembre 3

Ritmo

No es un silencio habitual, sino una corriente
de ruido blando, una mancha de ruido que todo
lo va conquistando: la puerta abierta, las ventanas
embarradas de sol, los cables al descubierto en la
recámara de las elucidaciones empalmadas.
No hay camino en una cama desatendida, no hay
soliloquios ni soledad ni apariencias, solo un cuerpo
emparedado, enfrascado en una serie de naderías,
sucesiones de la conciencia, mientras los objetos
desean su ritmo propio.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario