sábado, mayo 7

Un heterónimo que nadie llamó pretende usurpar a otro heterónimo



Llegas a beber de mi cerveza, a apropiarte
de mis palabras y ver con mis ojos
años de convenciones a través de los cristales
de la ideología, el cerebro amañado
y la risa expropiada a un álbum de familia.
Estos son los álamos que nunca fueron míos
y de pronto recuerdo regar.
Y esta, mi silla entre los muertos.

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