domingo, mayo 8

El dolor más objetivo

Me soltó una coz
el famélico caballo:
corríamos los primos
frente al billar
a la tienda de la esquina
y nadie, ni Tony,
que lo encabritó al pasar,
imaginó al rocín
atinarle a mi rodilla
–iba yo detrás–
en lo que puedo llamar
el dolor más objetivo
que he tenido en la vida.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario