lunes, abril 11

La Fuente


Beber en esta cantina legendaria era primordial
para cualquier tapatío. Hoy es estación de turistas,
folclor y, por qué no decirlo,
traición. Me van a preguntar por qué.
Pues bien, cuando la protesta en la ciudad
para no votar la venta del país,
es decir de nuestro petróleo a los extranjeros,
por aquí los diputados tomaron un pasadizo
que conecta con el Congreso.
El dueño rogó al cerco ciudadano
que no impidieran la entrada a sus parroquianos
porque le jodían el negocio.
Pero el negocio era otro.

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