lunes, febrero 22

Futbolito

Quién sigue la trayectoria del balazo:
a prueba de todo da en el blanco
jugador que gira los labios inmóviles,
las piernas pegadas y fatales
en el cataclismo del partido
­–que ocurre para que nadie sepa
de qué trata el mundo fuera de la cancha.
Y los ojos tan abiertos de sus delanteros
veloces dan vueltas de norte a sur
hasta que los congela en su euforia
un lento tiro preciso.

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