martes, septiembre 8

Tatarabuelo Fermín

Quisiera imaginarlo caminando por Ramón Corona
cuando no había venido este general a Cocula
y por supuesto no se llamaba así
la calle que he recorrido desde niño.
Lo cierto es que aquí anduvo,
que curtía pieles y no sé nada más de él,
alguna clave de vida o una foto de esas
que concentran el carácter.
Debió conocer los tiempos de Juárez:
la nación era joven y Cocula
el paso obligado para el comercio
a Guadalajara.
Las carretas, los hombres a caballo
y con sombrero, las calles empedradas,
los mariachis de La Guitarrilla,
las muchachas envueltas en rebozos,
la cascada de El Salto allá en la montaña
con su gran chorro de agua
antes de que construyeran la presa.
Un pueblito de Jalisco como cualquiera,
con el eco de pisadas de mi tatarabuelo.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario