sábado, julio 26

El verdadero Goliat

El error de Goliat fue ignorar que detrás del enclenque
David, ese cazafortunas, derribarreyes
estaba una mano más grande, invisible
pero no por ello perdía peso atómico
y en el campo no fue aquel ungido el que tiró la piedra,
sino el Señor, el Señor que es un Goliat más inmenso y terrible
que se oculta tras los débiles
aunque de corazón fuerte (y cómo no,
en aquellas circunstancias).
Si Goliat hubiera podido ver a su enemigo invisible
él mismo se habría dejado llamar David.
Mas admirable fue Goliat,
que sin saberlo enfrentó a Dios
y perdió.

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