jueves, febrero 27

Números rojos


En la medida de mis posibilidades, 
esto que me rodea, el mármol,
la ética de Propercio,
los almidones tejidos en concha nácar,
me supera, a mí, al asesino de su propia familia
semántica: en los corredores de un sentido disperso
las abejas revolotean para libar
semen descarrilado. Merecía esto y más,
qué inconsciencia atascarse en años no consumidos,
qué trivialidad pasar como quien no quiere la cosa,
vaya predisposición a la bancarrota.

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