viernes, febrero 21

Lo que bien o mal, acaba

Nada,
o apenas un trozo de algo a punto de estallar:
gangrena, depósito de dinamita,
fuegos artificiales.
Y eso que hoy desayuné como si descansara
en armiño, embelesado
como una tela rota. Vaya imagen,
estoy en el invierno de un decir que fue
fuego,
liquidez,
vitamina pura.
Y no maldigo
todavía
porque a lo lejos
se mira la silueta de los días
ahorcados
bajo el árbol genealógico.

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