miércoles, agosto 28

Yo lo llamo justicia

El mosquito palidece en una gota de agua
que resbala a través del vidrio.
No termina de caer,
lo mantiene preso
una red de hidrógeno y oxígeno
que nunca pensó podría llegar a matarlo,
por un exceso de confianza.
Mi sangre va en ello.

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